Un mirador ubicado en el mismo casco urbano permite disfrutar de una amplia panorámica del paisaje cercano.
Al suroeste del pueblo se extiende una amplia masa de robles rebollos –de más de sesenta hectáreas–, parcialmente adehesada.
Otro espacio de interés son las riberas del río Arlanzón, que discurre por el este del casco urbano y deja un bosque de ribera bien conservado, en el que destacan chopos, álamos, fresnos, alisos y sauces.