Hontoria de la Cantera
Se sitúa junto a la carretera de Soria (N-234), en el extremo sureste de la Mancomunidad.
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Iglesia de San Miguel
Es de estilo gótico de transición con añadidos posteriores. Está construida en sillares de piedra caliza procedentes de las canteras de la localidad. De planta rectangular, ábside cuadrado, torre de planta cuadrada adosada a los pies y sacristía a la derecha del ábside. Una cornisa renacentista, con molduras sencillas, recorre el perímetro de la iglesia.
Tiene dos portadas, ambas renacentistas y, en el interior, pila bautismal del mismo estilo, retablo mayor rococó y otros de estilo clasicista y barroco.
Ermita de San Felices
Se sitúa al noroeste del pueblo, a medio kilómetro del casco urbano. Del primitivo edificio románico –s. XII– se conserva la cabecera –el ábside semicircular rematado en un alero con canes y cornisa ajedrezado, y el presbiterio–, además del arranque de la nave.
En el interior, puede verse la bóveda de horno del ábside, el arco triunfal de medio punto, ligeramente peraltado, y los capiteles decorados con motivos vegetales. Junto al muro de la epístola hay un sarcófago trapezoidal, posiblemente prerrománico.
Crucero
Es de estilo neoclásico –fechado en 1672–. Construido en piedra labrada, tiene escalones en la base, fuste con decoración de hojas e inscripción y crucifijo en la parte superior con la imagen de Cristo en una cara y la Virgen en la otra.
Arquitectura tradicional
En la calle Campillo hay una casona en piedra de mampostería con sillares en esquinas y dinteles y escudo de armas en la fachada.
También hay un conjunto de fachadas alineadas, en piedra de sillería, con dinteles rectos y de arcos rebajados. Una de ellas luce un arco ojival.
Elementos etnográficos
Cabe destacar el lavadero, por sus dimensiones y la belleza del entorno.
Patrimonio industrial
Las antiguas canteras de Cubillo del Campo y Hontoria de la Cantera son justamente famosas por la calidad de la piedra y por la antigüedad de su explotación. Hoy quedan vestigios de estas canteras en forma de cuevas artificiales –como la del Gato o la del Caballero–. Tras su cierre tuvieron otros usos, como el de cárcel o el de polvorín.
La caliza de estas canteras se caracteriza por el color blanco, especialmente valorado en inmuebles de interés patrimonial. De aquí se extrajo la piedra para construir en la capital burgalesa edificios tan emblemáticos como la catedral de Santa María, el Arco de Santa María y la Casa del Cordón.

