Es románica –de finales del siglo XII o principios del XIII–, con ábside semicircular. Al norte se levanta la torre –de planta cuadrada— y al oeste, se abre la portada, con una interesante iconografía en sus canecillos labrados.
En el interior, hay una hermosa pila bautismal de copa troncocónica. El retablo mayor, de 1720, es churrigueresco. Hay otros dos retablos de estilo rococó, el de las Ánimas y el de la Virgen del Carmen.