Cubillo del Campo
Se sitúa junto a la carretera de Soria (N-234), en el extremo sureste de la Mancomunidad.
Descubre Cubillo del Campo
Iglesia de Santa Marina
Levantada a las afueras del pueblo en piedra de sillería de las canteras cercanas. Es de estilo renacentista –de la última década del siglo XVI–, con una sola nave y capillas que conforman la planta de cruz latina. Tiene ábside rectangular con contrafuertes, torre de planta cuadrada, con remate de bolas. La portada es clasicista, con pilastrones y hornacina vacía dentro del frontón, con cruz y bolas de remate. En el interior hay una pila bautismal renacentista, retablo mayor barroco, coro con antepecho y bóveda y púlpito de piedra.
Ermita de San Joaquín y Santa Ana
Se encuentra en el centro del pueblo. Es una sencilla construcción de una sola nave. La espadaña alberga un campanillo y se remata por medio de una cruz de piedra. En el interior guarda un sagrario neoclásico del siglo XIX.
Elementos etnográficos
Destacan en lavadero, la fuente abrevadero y el potro de herrar
Patrimonio industrial
Las antiguas canteras de Cubillo del Campo y Hontoria de la Cantera son justamente famosas por la calidad de la piedra y por la antigüedad de su explotación. Hoy quedan vestigios de estas canteras en forma de cuevas artificiales. Tras su cierre tuvieron otros usos, como el de cárcel o el de polvorín.
La caliza de estas canteras se caracteriza por el color blanco, especialmente valorado en inmuebles de interés patrimonial. De aquí se extrajo la piedra para construir en la capital burgalesa edificios tan emblemáticos como la catedral de Santa María, el Arco de Santa María y la Casa del Cordón.
La Asociación de Amigos de Cubillo del Campo erigió un monumento como homenaje a los trabajadores de las canteras.
Naturaleza
El desfiladero de los Castros –también conocido como Las Calderas o Valle Hermoso– se sitúa al este de Cubillo del Campo, cerca de Revilla del Campo y Quintanalara. El caprichoso modelado de las paredes rocosas y el contraste cromático con el cerrado bosque de carrascas y encinas –algunas de estas de gran porte– lo convierte en un paraje de gran belleza. Además, el lugar alberga una interesante colonia de rapaces.

