Es un templo de estilo románico rural, con planta basilical de una nave formada por tres tramos.
Carece de crucero y cuenta con un sencillo ábside semicircular, provisto de una ventana con arco de medio punto y doble arquivolta, y apoyado sobre un recio pódium de mampostería –seguramente resultado de alguna reforma–. A los pies se levanta la espadaña. Dos pequeñas ventanas proporcionan luz al interior. De época muy posterior es la sacristía. Junto a la iglesia se encuentra el cementerio. En el interior, destaca el arco triunfal de medio punto, doble, además del retablo mayor, de estilo clasicista, y la interesante pila bautismal románica.
La localidad conserva alguna construcción de interés, como la que se sitúa próxima a la iglesia, de piedra de mampostería y sillarejo, con arco de medio punto en la entrada.
Por la localidad discurre la Vía Verde del Santander-Mediterráneo. Como elemento más destacable, cabe reseñar la antigua estación del ferrocarril, así como un puente sobre el río Ausín.
El pueblo cuenta con un Pumptrack Park –circuito cerrado con saltos, ondulaciones y curvas para recorrer en bicicleta, con patinete o sobre patines, ayudándose de la inercia.